Las expresiones faciales no reflejan nuestros sentiemientos

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Las expresiones faciales no siempre reflejan nuestros sentimientos ni lo que estamos pensando. Se suele decir que la cara es el espejo del alma, y durante siglos hemos pensado que las expresiones faciales reflejan nuestras emociones internas, pero un nuevo estudio ha descubierto que esto puede estar muy lejos de la realidad.

Lo primero que debemos entender es que las expresiones que creemos universales, no lo son en absoluto. Distintas culturas tienen distintos significados para la misma expresión facial.

Por ejemplo, en la fotografía inferior vemos la expresión que en occidente relacionamos con el miedo. Sin embargo, los habitantes de las Islas Trobriand ven agresión:

¿Qué significa que las expresiones no sean universales? Según la teoría emergente más apoyada, significa que las expresiones no reflejan nuestros sentimientos. En cambio, muestran nuestras intenciones y objetivos sociales.

La cara actúa “como una señal de carretera que afectará al tráfico que pase. Nuestras caras son formas de dirigir la trayectoria de una interacción social”.

Esto no significa que tratemos de manipular activamente a otros con nuestras expresiones faciales (aunque alguna vez igual sí). Nuestras sonrisas y ceños fruncidos pueden ser simplemente instintivos, pero muestran lo que queremos que pase a continuación.

Por ejemplo, cuando ponemos nuestra mejor cara de desagrado para decir que no te gusta hacia dónde se encamina la conversación y que la cambiemos.

Las dos ideas fundamentales que la cultura occidental tiene asumidas y que pueden no ser ciertas son:

  • Hay emociones compartidas y reconocidas universalmente
  • Las expresiones faciales son reflejos sólidos de esas emociones

Además, otro estudio de 2017 mostró que sólo una minoría de las caras de las personas muestran sus verdaderos sentimientos. La única excepción es con la diversión, que siempre resulta en caras sonrientes o risa.

Pero puede haber una razón para mostrar nuestro verdadero estado interior a los demás: nos pone en desventaja.

Algunas implicaciones de esta teoría se dan por ejemplo en el campo de la (IA) inteligencia artificial. Los robots se entrenan usando expresiones típicas de modelos, que puede que sus expresiones no se correspondan con lo que el humano realmente siente, por lo que tomará decisiones erróneas.

La conclusión puede ser que la gente debería leer las caras como “señales de carretera”. Una carcajada a destiempo puede mostrar que no estás prestando atención, o incluso ser una señal de hostilidad.

BBC.

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